9 de septiembre de 2014

LLAMADA A CREAR CENTROS DE ESTUDIO.



"¿Sabe?, señor, la libertad puede existir sólo cuando la mente no se halla en conflicto. Casi todos vivimos en conflicto, a menos que estemos muertos. Uno se hipnotiza a sí mismo, o se identifica con alguna causa, con algún compromiso, alguna filosofía, secta o creencia; nos identificamos tanto que quedamos completamente hipnotizados y vivimos en un estado de sueño. Casi todos vivimos en conflicto; la terminación de ese conflicto es la libertad. Con el conflicto no puede haber libertad. Uno puede buscarla, puede desearla, pero jamás podrá tenerla" 
Juddi Krishnamurti


Compartimos este llamado de la Escuela libre de voluntarios a crear lugares ya sea físicos o virtuales donde aprender a convivir en paz con nosotros mismos, sin ideologías ni dogmas, sin gurus; compartiendo y respentando los procesos individuales. Todos perseguimos lo mismo y no existe un camino mejor que otro ni una verdad absoluta. Los caminos, como las verdades, son individuales y deben ser respetadas.
 
Posicionamiento

La reflexión sobre el momento que vivimos puede y debe hacernos comprender el camino a la solución que este mundo necesita; si no nos gusta la evolución que hemos tenido, ni la civilización que hemos creado, si sentimos que en algún momento nos perdimos, entonces, seguro que podemos entre todos encontrar el camino de regreso, hacer posible la regeneración de nuestra mirada y ajustar la ubicación de nuestra percepción, ¿cómo vemos el mundo?, aquí reside la solución que buscamos, aquí es donde cada uno puede hacer la revolución.



Sabemos que todas las personas de este mundo tenemos el mismo propósito; ser felices, así que podemos manifestar que; recorremos nuestro propio sendero y sabemos que todos los senderos pretenden llevar al que los recorre, tarde o temprano, a la felicidad.



Cada persona decide qué está pasando en su vida, su mirada se lo describe, así es como vamos tomando decisiones y siguiendo la dirección que queremos, así es cómo aprendemos a posicionarnos para mirar al mundo, sus conflictos y circunstancias palpables, este es el proceso sagrado de desarrollo personal de cada uno. Darnos cuenta de lo que realmente está sucediendo se produce gota a gota, individualmente. Una a una las personas nos vamos dando cuenta de lo que pasa, de modo que la crisis social que vivimos resulta ser una gran oportunidad para todos de abrir los ojos. Es tanta la confusión a la que hemos llegado, que el resultado que se produce hoy es hambre de conocimiento, la materia prima del despertar.



También sabemos que la solución final requiere la integración de toda la Humanidad, por tanto podemos aceptar que el proceso de abrir los ojos es necesariamente paulatino y por supuesto respetable, cada uno decide cuando dejar de hacer caso al modelo imperante y cuando situarse en el único lugar real de este mundo, en la real Paz del interior, conectada con la Paz del otro. 



Desde el ideal de la Paz es posible alcanzar todos los demás ideales, la Paz precisa aceptar al diferente, por eso hacemos esta llamada, para formar Círculos de personas en Paz en los que poder reflexionar sobre la situación actual y llegar en común a conclusiones que nos hagan avanzar, necesitamos abordar en colectivo todas las posibilidades que planean en el presente, no podemos engañarnos más, ni engañar más al futuro.



Nuestra inteligencia y creatividad son las únicas herramientas que pueden dar coherencia al viaje que hacemos por la materialidad de este Universo, el terror o la rabia que sentimos deben ser vencidos y eliminados para lograr instaurar la Paz. Encontremos las personas con las que crear Círculos de Estudio de la Paz y unamos luego los Círculos, las conclusiones que ya se están extrayendo nutren ya las bases de la Nueva Sociedad, que ya está llegando.


Nuestro Corazón

Fuente: Escuela libre de voluntarios

1 de septiembre de 2014

Restauramos la cocina de leña

Hace ya un año que restauramos la vieja cocina de leña. Ha funcionado de maravilla durante todo el invierno proporcionándonos calor, agua caliente y maravillosos guisos....

La cocina llevaba años sin utilizarse. Raices habían entrado en las cámaras interiores llegando a partir el tabique lateral; el frente y encimera estaban cubiertas por varias capas de oxido.
Decidimos desmontarla por completo y reconstruir las cámaras y tiro con ladrillo refractario y barro. Nunca lo habíamos hecho antes, así que nos cuidamos de tomar buena nota de como estaba todo colocado y nos lanzamos.
Despues de algunas horas de cincel, espátula, cepillo de alambre, mucha, mucha lija y unas manitas de pintura...


Este año tras el uso intensivo que tuvo durante el invierno y la parada veraniega la volveremos a repintar para evitar acumulación de oxido.
LAPº

28 de agosto de 2014

INICIANDO NUEVA OCTAVA

"Dentro de setecientos años, reverdecerá el laurel...y setecientos años después el laurel está reverdeciendo "
Hace unos pocos días sentí la necesidad de iniciar este proyecto. No sabía ni por donde empezar, sólo sabía que no podía continuar con un pie dentro y otro fuera. Sentí que había llegado el momento de manifestar en lo físico la nueva sociedad en la que se ubica mi consciencia. También sabía y sé que no puedo hacerlo sola, necesito rodearme de afines no solo en internet, necesito salir del sistema, necesito compartir. Lo hable con mi familia y me puse en contacto con los promotores de la Escuela Libre de Voluntarios a los que había conocido dos años atrás en un encuentro de Cooperativas Integrales en Galicia para pedirles asesoramiento. A partir de aquí todo fluyó sincronicamente y en pocos días me encontré visitando el centro El Laurel (Madrid) para seguidamente regresar a Galicia junto a Java, el guardián del centro, que de manera altruísta nos acompañó durante unos días asesorándonos en el proceso. Nos enseñó a sentir el lugar, a definir los elementos y estancias que lo forman compartiendo con nosotros toda su experiencia y sabiduría. Afloraron tambien las primeras resistencias que forman parte del proceso de aprendizaje recordándonos que el camino no es fácil y que requiere de grandes dosis de voluntad y trabajo continuo en nosotros mismos para evitar la fascinación en la que intenta hacernos caer la tramposa programación del ego. Durante mi breve estancia en El Laurel pude experimentar la paz y armonía del lugar y de sus habitantes que facilitan la conexión con el aquí y ahora convirtiendo la experiencia en única e irrepetible. Las sincronicidades que se dieron y se siguen dando nos refuerzan la certeza del camino.

Elisa

Los cátaros. La profecía del laurel